El fragor del
combate en todos los frentes posibles: Regreso al trabajo, al
Colegio, a los tacos de la mañana y la tarde y otros nuevos por allá en el medio
oriente, nos tenían tensos y ansiosos por un descanso mental. De
esos descansos que solo un buen Jeepeo nos puede dar. Nos estaba fácil la
cosa pues las agendas estaban bastantes copadas. El domingo 16 de Marzo
fue el día elegido y el destino fue las Dunas de Ritoque. Teníamos 3
motivos para ir: el primero y mas obvio era la falta de Jeepeo, el segundo era
el nuevo Montero V6 de Gargamel y el tercero: varios invitados de los
cuales solo llego Matías, el sobrino de Fernando. La reunión
fue temprano así como también la salida de la caravana. Luego de avanzar
los +/- 100km que nos separan de Ritoque entramos por las cabañas de los Margas,
donde con mucha pena y decepción conocimos las razones por las cuales ya no se
nos permitirá el ingreso en el futuro. Tal vez lo que muchos
temíamos, tarde o temprano la falta de cuidado en las formas y modales de
algunos Jeeperos nos van a cerrar las puertas que por mucho tiempo habían
permanecido abiertas. Eso es materia de otro comentario que ya
haremos en el futuro.
Una vez en las dunas el avance se hizo lento, varias trepadas
que siempre fueron fáciles, esta vez estaban extremadamente pesadas y difíciles.
Nos costo un poco mas de 1 hora llegar a la Cruz. Desde ese punto seguimos
la ruta de los cuchillos que avanza en forma paralela al estero.
Nuestro invitado tenia serios problemas para seguir el ritmo de marcha a causa
de que el Suzuki Jimny mostraba una increíble facilidad para enterrarse.
Luego de un examen concluimos que debíamos bajarle aun mas aire a sus
neumáticos, dejando 4,5 libras en las ruedas traseras y 6 libras en la
delanteras. Santo remedio, el Matías agarro vuelo y no hubo duna que lo
pare. Ciertamente a partir de ese momento le cambio la cara y comenzó a
disfrutar de la ruta. La caravana siguió hacia las 3 trepadas desde
donde avanzamos hacia la costa en busca de un lugar para almorzar y descansar.
Iniciamos el regreso temprano con
el objetivo de estar en Santiago antes de que oscurezca, por lo que tomamos la
huella que va cerca de la línea del tren para estar de regreso en el punto de
partida en menos de 45 minutos. La salida fue rápida y ágil al igual que
el retorno a Santiago.
Esperamos que esta nueva
experiencia de Matías haya sido de su agrado así como el grupo y esperamos
verlo en alguna de nuestras siguientes salidas. |