RAID FIN DE AÑO 2004 EN LINARES
Organizado por Club TEAM LINARES 4X4.


Esta vez todo comenzó con un mail de invitación desde Linares a participar en el Raid de Fin de Año del Team Linares. La inercia se rompió salieron a la luz serias intenciones de participar, el problema era los vehículos, a uno le falta de neumáticos, a otro le sobran pisaderas, otro tiene el tren delantero sensible, otro esta muy pirulo y finalmente el nuevo trepa todavía no tiene jeep. Se analizó las alternativas, y en función del número de jeeperos disponibles y libres de actividades escolares y otras hierbas, se resolvió acudir en un solo jeep. El Vampiro (como fue bautizado por el Pepe) en el que se montó el siguiente Team



Piloto: Fonchi.
Relacionador público y asistente de ruta: Gargui.
Logística y Distribución de Alimentos y bebidas: El Doc.
Camarografo: Romulito hijo.
Abastecimiento y Coordinación del campamento base: Sandra y Cayoya.



La partida fue a las cinco am del sábado 4 de diciembre, ya con el vehículo cargado y con poco espacio para los pasajeros comenzamos la travesía la misión era clara había que reducir la carga y no se podía volver con provisiones. Rápidamente comenzamos a bajar bebidas, sanguchitos y huevos duros. Ruta despejada, inauguración de TAG y ansiedad respecto a cuantos bip escucharíamos marcaron el comienzo del camino. Al salir el sol, despejamos nuestras dudas sobre la posibilidad de lluvia, solo el mencionar la necesidad de utilizar bloqueador solar fue duramente sancionado como impropio para jeeperos duros, de piel curtida.

El arribo a Linares fue en torno a las 8:30 am, nuestra sorpresa fue al ir recorriendo uno a uno los serví centros Shell el no encontrar jeepero alguno.
Y otra vez no teníamos direcciones ni teléfonos a quien consultar.
Decidimos llamar a nuestro director para que nos apoyara, pero no fue posible localizarlo. Los mala leche indicaban que la Paolita lo tenía encadenado y le había quitado el celular para que no arrancara con sus amigotes. Pero manteníamos la calma ya que el Doc traía el GPS y las pilas.
Pero nos encontramos con los jeeperos en una calle y nos guiaron al punto de encuentro, éramos los primeros, poco a poco fueron llegando jeeperos, aparecieron en abundancia miembros de los Jeeperos de Chile, el team trackmania y por supuesto los dueños de casa del Team Linares.



La salida contempló un paso por el Banco de Chile para colaborar con la TELETON, se inició la marcha, cruzamos el clásico puente Tres Arcos y nos internamos en Vegas de Salas. Luego de un moderado Vadeo se dio inicio a la ruta, caracterizada por pasadas de barro, trepadas escalones, tubos, grietas, grietas y más grietas. El avanzar del grupo fue ágil, pero no ausente de tropiezos y reintentos, en un momento el guía tomo la ruta equivocada por lo que se requirió el despliegue de la logística avanzada, se saco algunos jeep en reversa y los primeros fueron alzados con la ayuda de un huinche. Gargui ya llevaba un par de horas coordinando a viva voz, y vaya que viva, a los participantes. Al verlo con el sudor en la frente no pudimos más que desamarrar la carga tal de abastecerlo de una corona helada y liberarlo del estrés de que se estaban calentando. El Vampiro avanzaba, tranquilo dosificando esfuerzos tal de otorgarle tranquilidad y goce al galeno y su hijo que pedía adrenalina.

A media tarde en un receso ubicamos una sombrita tal de recuperar fuerzas al estilo Panchito, con una pequeña siesta. Seguimos avanzando, la ruta se hacia mas compleja algunos tumbados aumentaban el nerviosismo de los pilotos, notable fue el caso de uno que entre tumbo y tumbo terminaba sentado en el asiento del copiloto y sin llaves del jeep. Pero el trabajo en equipo permitió apoyar al caído y continuar la ruta. Una errada trayectoria colocó al vampiro en una posición incomoda lo que obstruyó el tubo de escape y nos impidió salir sin asistencia. Sin más tropiezos, llegamos al campamento a las siete de la tarde, armamos las carpas y nos dispusimos a preparar nuestros alimentos, la tarea fue exitosa. Hambre no pasamos.
Finalmente la noche se amenizó en torno al fuego, unas carnitas y un generoso mosto compartido entre los participantes.

Pronto nos venció el sueño y comenzaron nuestras vacilaciones respecto si regresar temprano o acudir a la ruta del Domingo. La decisión, que tenía clara nuestro director con anticipación, fue regresar el domingo temprano.
En el retorno compartimos la responsabilidad de la conducción y seguimos comiendo hasta llegar a Santiago, con la alegría de haber llegado sanos y salvos y habiendo renovado los votos con el jeepeo duro y fortalecido nuestra amistad.

 

Fecha de la última actualización:  03-07-2007

Raid de Fin de año con el Team Linares - 2004