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El espíritu estaba decaído
probablemente por falta de esos momentos que se perpetúan en nuestra
memoria. Por el compañerismo, el afecto, el recuerdo grato, la
buena comida y por todo aquello que conforma un instante memorable.
Tal vez nos volvimos adictos a esas sensaciones, las que con tanta facilidad
nos sacan de nuestra vida cotidiana y nos recuerdan que estamos aquí para
disfrutar... en fin.. para vivir.

Esta idea sirvió como
leif motif para organizar una ruta por las famosas Dunas de
Longotoma. Nombradas por muchos, recorridas por pocos, partimos como
en los viejos tiempos muy temprano. A las 08:15 de la mañana ya
estábamos todos en el On The Run de la panamericana norte. Un buen
café y algo para engañar las tripas nos dieron energía para iniciar la ruta
y entretenernos con el siguiente cuento por los 100km que nos separaban del
destino.
El Cuento:
.....
La ruta estaba tranquila., a
medida que avanzábamos las grandes decisiones hicieron su aparición.
¿Por la cuesta o por el Peaje? Ahorro es riqueza, exclamo el
sabio! ... y así todos bajamos de 5ta, a 4ta y comenzamos a subir
tranquilamente, alegres por que solo agregaríamos 8 minutos a nuestro
trayecto total y porque estábamos contribuyendo a nuestra riqueza personal!
El fin de la cuesta nos recibió con la visión de una eminente neblina en la
zona de jeepeo.

Llegamos al pueblo y nuestra
siguiente misión dirigida por la musa del sabio fue conseguir el Pan
para acompañar en la comida el Vino... y el pebre, los choripanes, las
carnes y los etc.!
La fortuna estuvo de nuestro
lado y guió a Darwin directo a acceso que evitaría el vadeo del río.
Pero no podía ser tan fácil! Para acceder a las dunas debíamos
sortear un cuchillo que nos impedía el paso. Luego de mucho subir,
tirar y bajar logramos aplanar el filo y pasar con toda la caravana.
Una vez dentro de las dunas
comprobamos que era fácil avanzar, sin embargo debía hacerse con precaución.
La dunas eran cortas y con muchos pequeños filos y agujeros donde era fácil
caer y seguramente seria difícil salir.
Los que no habíamos tenido la
oportunidad de ver y sentir el utilitario petrolero de joven descarriado del
grupo, quedamos gratamente impresionados con la agilidad y gracia con que se
movía. El mito de que los diesel no andan bien en las dunas se
caía a pedazos ante la evidencia y el testimonio que el huraño transmitía!
Tengo hambre! ..es muy
temprano! .si pero salimos temprano! ..pero quien almuerza a las
11:30hrs? .. bueno jeepeemos un poco mas. Ok, paremos a las
13:30 allá abajo!
Continuamos explorando Longotona,
el río del lado norte, las imponentes casitas de veraneo del lado sur y el
mar que tranquilo nos baña en frente (pobres bolis)! Llegamos al borde
de las dunas y descendimos desde las alturas hacia el asado. Una, dos,
tres vueltas y listo! aquí nos quedamos, sacamos el disco del joven
descarriado, la vilipendiada parrilla del dire, las ensaladas de las musas,
el carbón, los choripanes y se armo! Un tremendo y
opíparo asado... de esos que no se olvidan...regado como pocos.. si hasta
preocupación nos provocaron los pasajeros del utilitario diesel por la
cantidad de combustible personal que cargaron. Piojos parecían el par!
Luego de arrasar con casi todo,
incluido el postre, queque y café! las reponedoras siestas, lecturas y
paseos con pala en mano completaron la tarde bajo un calido sol costero.
El regreso fue fácil, a pesar de
que el viento había borrado la mayoría de huellas que nuestros neumáticos
habían dejado...Darwin partió pal'sure en un acto casi incomprensible para
la mente humana, pero luego de el auxilio de los piojos logro retomar la
ruta. El sabio, GPS en mano nos guió hasta la
salida... y colorin colorado, después de haber inflado ..el jeepeo se ha
acabado!
Otro final posible para este
cuento de ficción es que en lugar de manejar todos rumbo a sus hogares,
todos hayan enfilado hacia la casa del sabio y su musa a comerse un curanto
en olla, tan regado como el asado....
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