Relato gentileza de Mauricio Canepa (Gargamel)

Viernes a las dos de la tarde somos los primeros en llegar , buscar el sitio en el camping Ralunco en Pichidangui y empezar a armar el campamento  , un par de horas , llega Manolo y familia , al rato Fernando y Gian , las ganas de ir a la arena , son mas fuertes , dejamos a las Sras. en el camping y partimos a las dunas , sacar aire , la pregunta del millón " en cuanto los dejamos " para todos los gustos , el montero de Fernando , no anda ni pa delante ni pa atrás en la arena , extraño , ya había sido probado y subía como araña , fiel hermano del pajero dakariano , en esta ocasión , no quiere , seguimos trepando dunas cortas , Fernando , dos intentos , se queda pegado ,  lo trato de tirar con el monterito , pegado y hundido hasta el chasis , que recorrido tiene este tarro , espectacular , y con la cinta de tiro , súper tensa , imposible desengancharlos , el Dire al rescate , con  Winche y todo incluido , al fin la cinta cede , nos  vamos , pero oh ,en  la maniobra final se nos había quedado en el tintero la cinta que unía al Dire con Fernando , tirón la camioneta brinca hacia si izquierda y pencazo sobre la parte posterior de la puerta del conductor del  montero de Gargamel , la Maria Ignacia , exclama su típico "Oopss!" , expresión  posterior a un " condoro " , en fin gajes del oficio ,  Fernando logra descubrir que era lo que impedía que su valioso tarro funcionara  bien  , la posición de bloqueo de diferencial debe ser colocado con el cambio de las marchas en neutro. 

Ya en el campamento Andrés y familia, si toda la familia Uribe,  se encontraban armando su carpas, entrada la tarde llega Pancho y la Pepa, la siesta,  súper necesaria después de un extenuante carrete el día anterior, fue mas larga de lo acostumbrado. 

Sábado en la mañana nos dirigimos a los cerros , ruta conocida por algunos , confundida por otros y entretenida para todos no exenta de cintas de tiro , uso de Winche y un Fernando y Gian que  hacen toda la ruta sin asco claro que los picapiedras nos hubieran visto con envidia como movíamos piedras chicas y otras no tanto , para no dañar nuestros tarritos jeeperos , en un cruce de un estero Gargamel intenta la " trepadita " de salida y patina y patina el olor a goma quemada es el descueve , al final sube , los otros sin mayores complicaciones , de nuevo mi hija exclama "Oopss!" la tracción no estaba  puesta.

 

Relato según Manuel Zapata (Mangolo).

Noviembre es el mes de nuestro cumpleaños como club y como es tradición se celebra con un Raid en la misma zona donde por esas casualidades de la vida nos juntáramos en un Raid de Ultracción4x4 por allá por el 2000.  Aprovechando el feriado del 1 de Noviembre, nos fuimos al Camping  Ralunco el Viernes a eso del medio día.  Una vez instalados y almorzados bajamos el aire salimos a la playa y partimos hacia el sector de dunas cerca de la desembocadura del Río.   A 5 minutos de haber partido el primer chascarro llega de la mano del Montero de Fernando el que no logra subir varias dunas. 

- ¿Que pasa?  ..es un Montero 2002, el mismo que hacia maravillas en Ritoque!  ...debe ser el aire...

- ¿Con cuanta presión andai Fernando?... como con 18lbs... ahí esta la respuesta... bajamos aire, tampoco lograba subir y lo peor es que quedo enterrado hasta el cogote!  

Gargamel aplica cinta de tiro...brummmm! y el segundo Montero quedo ídem!  (Chis!  y eso que son campeones en Dakar!).  Vamos tirando el Montero de Gargamel con la Nissan, lo soltamos, seguimos con el Montero de Fernando, un tirón y paf! la camioneta le pega a Gargamel en el lado derecho!     ¿Que paso?  chu... nadie desengancho la cinta de tiro y eso lanzo la cola de la camioneta sobre el Monterito.  Luego de sacar a ambos Jeeps descubrimos que la Low del Montero de Fernando estaba desconectada!  Vamonos p'al camping mejor.

El Sábado, partimos relativamente temprano a hacer la ruta del interior.  Cerros, puros cerros.  Después de echar aire en la Copec, partimos rumbo a la subida de piedras, la que estaba realmente difícil a causa de la cantidad de piedra suelta y muy filosas, seguimos a la trepada de la Cantera, para luego llegar a la antena desde donde se aprecia la espectacular bahía de Pichidangui.  Continuamos hacia la poza de barro, para seguir hacia la Trepada larga para comenzar el retorno por el lado de Quilimari.  Fue un día intenso y agotador, especialmente debido a la cantidad de piedras que tuvimos que mover para lograr hacer pasadas que no dañaran las máquinas.  Llegamos a tomar once al camping para luego bajar aire nuevamente e irnos a hacer algunas entretenidas dunas cortas hacia el norte de la desembocadura del río.

El domingo lo rematamos con un día de Sol y Playa con los niños.  ¿Que tal?

Familia, Amigos, Naturaleza, Sol, Playa y Jeepeo... toda una jornada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

Fecha de la última actualización:  03-07-2007

 
Raid Pichidangui 2002