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Algo nos esta pasando... y nos hemos alejado del
Jeepeo, no solo del duro y adrenalinico sino también del mas suave.
Será la flojera o que definitivamente hemos perdido de vista lo que mas nos
gustaba del Jeepeo. Quien sabe, algún día lo averiguaremos. Bueno
esta salida no fue distinta a las ultimas, lentamente se nos fueron bajando los
jeeperos y a duras penas juntamos a 3: Gargui, Fonchi y El Dire.

El primero y el ultimo aportaron con algo de
familia para aumentar el numero. En total llegamos a Ritoque 6: Gargui,
Fonchi, La Negrita, El Pepe, El Ito y El Dire. Llegamos por la
5 Norte, luego Nogales, Ventanas, Quintero y hasta Ritoque. En la
entrada bajamos la Moto de Gargui, dimos tanda un rato con la bujía, hasta que
gargui saco las herramientas y bruuum.. partió! Nos fuimos al
río, cruzamos con bastante agua, bajamos aire y partimos. Las novedades
eran 2, la Moto y la Pathfinder que por primera vez seria probada en jeepeo.
Partimos dunas adentro, Gargui se movió con rapidez en la moto y llego de
regreso medio asustado porque casi se le viene la moto encima en una subida.
La Pathfinder no se la pudo con la primera subida. Se enrollaba con
facilidad producto de la poca experiencia del Dire con la caja automática.
Definitivamente echaba de menos su D-21. Luego de un par de
intentos, saco la 4L y se tiro a pura 4H sin problemas.
Partimos rumbo a las cruces, donde jugamos un rato para luego dirigirnos a la
siguiente cruz, donde nos encontramos con un par de Jeeperos comiendo un
refrigerio, el que despertó inmediatamente las envidias. La negrita hizo
la pregunta de rigor, "...quieren comer algo...... Siiiii..." se escucho.
Mientras comíamos aprovechamos de probar la moto. El Fonchito partió con
mucha cautela para luego de un rato adquirir mas confianza. La
negrita por su parte nunca pudo poner segunda así que paseo a punta de primera a
la vuelta de la rueda. Seguimos la ruta por dunas suaves
para darle confianza al Dire. De a poco la Nissan se sentía mejor en las
dunas, la caja automática se portaba bastante bien y el motor tiraba como loco.
Después de un rato Gargui descubrió que había extraviado el handy y se devolvió
a buscarlo. Nunca siguió la recomendación de volver sobre sus huellas y
partió recto y nivelado hasta el lugar del vituperio. Obviamente no
encontró nada. Frustrados por el extravió nos fuimos a pasar
las penas preparando un buen trozo de carne. Quedo bien bueno el asadito y
junto con la buena cháchara , vino, y las ensaladas de la negrita se nos pasaron
volando las 2 horas del almuerzo. Durante la
preparación del asado, Fonchi partió a dar una vuelta en la moto y literalmente
se la dio, al tomar una curva muy cerrada en la moto. La
lesión producto del vuelo fue menor y no tuvo mas consecuencia que el orgullo
herido y algo de molestia en el hombro. Tomado el
cafecito de rigor, jeepeamos un rato mas y luego iniciamos el regreso hacia los
Margas.
En resumen: Lo pasamos muy bien, tal como
en los viejos tiempos. El Jeepeo en dunas sigue siendo apasionante y los
asados la mejor parte. Echamos de menos a nuestros amigos y
esperamos verlos pronto. Ah! se me olvidaba la
moto... muy entretenida, ya habemos 3 convencidos de que deberían
ser parte del futuro de los Trepas.
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