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Es bueno de vez en cuando volver a los
orígenes, a donde uno nació o con quienes uno se inicio. Los
orígenes de los Trepas de una u otra forma están ligados a los Raids de
Ultracción4x4, puesto que con ellos recorrimos nuestras primeras rutas y
conocimos, porque no decirlo, el arte del 4x4. Cada uno de
nosotros dio sus primeros pasos de la mano de alguno de los guías de
Ultracción. Como no recordar Las Quebradas de Cartagena, El Raid de
Putaendo-Alicahue, Huentelauquen y tantos otros.
Pues bien, volvimos y ciertamente sin
arrepentimientos. Una atractiva ruta se nos presento y sin pensarlo la
tomamos. Puntuales a las 09:30 estábamos en el punto de
reunión junto con una treintena de otros 4x4. Mucho nos llamo la
atención el nivel de los participantes, con 4x4 de ultima generación y
también de gran valor. Cherokee Liberty, Four Runner, Avalache,
Explorer, Tahoe y Monteros entre otros. Por supuesto, no
faltaron los canónicos TLCs, Hilux, D21, Rocky, Ferozas, Vitaras y los
fabulosos Samukas. Los viejos amigos también
estaban, El Dany, Daniel, Jaime Cruz, Coloro y varios otros.
Como siempre luego de la inscripción una
larga espera, para salir en caravana rumbo al punto de inicio de la Ruta del
Cóndor. Esta, partía desde la Central Hidroeléctrica El Alfalfal
ubicada en el Cajón del Colorado trepando los faldeos cordilleranos hasta
alcanzar unas inmensas llanuras cordilleranas, para luego bajar hasta
el Cajón del Río Mapocho a la altura de la Ermita en Farellones.
Nuestra llegada fue tranquila y casi sin
tropiezos. Ya en el caserío del Alfalfal nos juntamos con Fonchi quien
había llegado muy temprano para aportar ciclistas a la ruta.
Iniciamos la ruta con un pequeño lomo que para algunos no lo fue tanto,
provocándoles mas de algún problema. Avanzamos por la falda de un
cerro siguiendo el serpenteante camino de las torres eléctricas que nos
acompañarían hasta el final. El paisaje era cordillerano hasta que
llegamos a la parte alta del cerro donde se convirtió en una verdadera
campiña, llena de verdes pastos, abundantes flores y vegetación alta.
Era impresionante ver esa tremenda extensión de tierra que parecía un
perfecto parque.

La inclinación del camino aumento y
comenzamos a subir rápidamente alcanzando los 2390 metros de altura, lugar
que eligieron para hacer la parada del almuerzo a eso de las 15:00 horas.
A las 16:45 comenzamos a movernos nuevamente.
El paisaje ahora era de montaña, poca
vegetación y mucha piedra. Grandes franjas de piedra color verde
matizaban el fondo de los cerros. La ascensión continuaba hasta casi
los 2900 metros. Una vez en la cima una hermosa vista de lo que
perfectamente podría ser la pampa Magallánica, nos dio la bienvenida y a la
vez nos mostró que aun nos quedaba mucho por recorrer.

El andar se hizo un poco mas rápido, y recién
a eso de las 18:50 alcanzamos a parte del grupo de los ciclistas, donde
venia la Moni y la Moni (si, eran 2 monis). Que mujeres, habían
pedaleado hasta ese punto y se veían frescas como lechuga (claramente el
Spinning sirve!). Lamentablemente, la Mónica (amiga de la Moni) venia
lesionada y no podía seguir en Bicicleta.
La fase final fue una larga, pedregosa y
tediosa bajada que nos llevo hasta la Ermita punto final de la travesía a
eso de las 20:00 horas.

En resumen, una ruta hermosa donde aún no se nota
la mano destructora del hombre (salvo por las torres de alta tensión) donde la
tranquilidad, belleza y los elementos se funden para mostrar la esencia de la
naturaleza y para recordarnos la razón por la cual nos gusta el 4x4. |