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Aprovechando el fin de semana Largo del 12 de
Octubre, partimos en caravana hacia Talca, específicamente al sector de
Tabunco, donde la cabaña del Tita del Dire nos esperaba para pasar un
fin de semana de contacto con la naturaleza. No logramos
coordinar una salida nocturna el día Viernes , pero el sábado a eso de las
06:00hrs el Doc y Fonchi partían en la avanzada y la retaguardia a las
7:30 ya estaba en la ruta. Los percances comenzaron ya a la salida de
Santiago en el grupo de la retaguardia, con la Yota del Gargui, la que sobre
los 80 Km./h y luego a partir de los 60 Km./h emitía un sonido digno de
bajarse y ponerla a la venta ahí mismo. Era algo así como un
zumbido muy agudo similar al de las pastillas de freno cuando están gastadas
y avisan que debemos cambiarlas.
La avanzada se dirigía rauda a Curico en busca
de un corcel que seria la nueva mascota del Doc y su familia. Mientras
la retaguardia se exigía tratando de averiguar que diablos ocurría con la
Yota. Hicimos de todo, tapamos hoyos, enguinchamos el capot, sacamos
ruedas delanteras, pero nada..el ruido permanecía y amenazaba con desquiciar
al Gargui.... lo que normalmente no es muy difícil... o devolverlo a
santiago.
Cerca de Talca comenzamos por la Radio a
establecer contacto con el grupo de avanzada quienes ya habían terminado de
galopar y se dirían al punto de reunión en Talca. reunión que nunca
ocurrió pues nuestros experimentados Jeeperos, provistos de GPS, Mapa y el
espíritu de Darwin, se perdieron irremediablemente en la enorme urbe
Talquina!! Y eso que el Doc creció por allá!
La ruta Talca-Tabunco fue mas bien lenta para
evitar tanto ruido de la Yota. Ya a eso de las 13:00hrs estábamos
instalados en la cabaña del taitita y dando las ultimas instrucciones a la
avanzada que ahora venia en la retaguardia.
Ya reunidos en la cabaña, comenzamos con los
preparativos de almuerzo el cual resulto una verdadera delicia al punto que
no pudimos salir hacia la costa como lo teníamos originalmente previsto.
Nos conformamos con un paseo por el camino que cruzaba el estero, el que nos
dio un rato de emoción con unas pequeñas grietas que finalmente no pudimos
sortear - Si, la verdad es que estamos muy flojos!
Caída la noche y con una buena ración de leña la
fogata y el asado no se hicieron esperar... si hasta asado al palo hicimos.
La reunión fue grata bien comida y bastante regada. Muy contentos
partimos a la Durma y tan contentos estábamos que nos ganamos un buen reto
de parte de las señoras Jeeperas. Para la posteridad quedara la
historia del Doc y su Saco de dormir de Oferta. La noche fue
tranquila.. algo ruidosa..pero tranquila al fin.
Temprano, bueno ni tan temprano, la verdad es
que fue mas bien tarde que partimos rumbo a PUTU en busca de las enormes
Dunas nunca encontramos.
En la ruta logramos resolver el misterio de la
Yota, era realmente una estupidez, pero que sin lugar a dudas puede hacer
que los dueños de Toyotas Hilux gasten buenas sumas de dinero antes de darse
cuenta que esa insignificante falla de diseño, del biselado de la goma que
sella el parabrisas con la carrocería, puede provocar.
Llegamos a PUTU por la ruta normal luego de
haber rechazado la idea de seguir por un camino alternativo que se veía muy
entretenido para jeepear y pero que nos quitaría mucho tiempo.
Avanzamos hacia el sur buscando un acceso que el Doc recordaba de hace
algunos años tras cuando visito esta zona con Ultracción. Como
andaríamos de perdidos que luego de sacarnos varias fotos con una enorme
roca de fondo descubrimos que era Constitución y su famosa piedra de la
Iglesia.
Regresamos dado que la tarde se nos venia encima
y nos esperaban con el almuerzo. Decidimos cortan por la
hipotenusa pero los caminos forestales y la falta de un buen mapa que
apoyara nuestro GPS nos hizo desistir y retomar el camino principal.
Ya de regreso en la cabaña preparamos la cena la que sirvió para despedir al
Doc quien regresaba esa misma noche a Santiago.
El resto, Gargui, Fonchi y el Dire junto con sus
familias permanecimos hasta el Lunes regresando sin novedad a eso de las 6
de la tarde a nuestros respectivos hogares.
Tabunco y sus alrededores promete así que
volveremos como Club de Toby ..esta vez a Jeepear. |